domingo, 25 de abril de 2010

Buzón de quejas

Saliendito del concierto de Yann Tiersen, cómo no. Viendo la chafísima televisión de domingo y descansando entre los múltiples pliegues de mi playera de Metalli-fuckin'-ca (azotando la mata), llego a los ojos de los estimados lectores para quejarme amargamente... Bueno, poquito. El caso es pues que, aún sin haber encontrado ni un souvenir decente antes de entrar al recinto, mi hermana y yo tuvimos que forzar la entrada porque a su servidora realmente le urgía usar el servicio. Recibidas por una amabilísima señora en los sanitarios, procedí a establecer mi apuesta: la audiencia se habría de componer de 1/5 de dones, 3/5 de posers (entre chicas que creen que Amélie es LA película, güeeeeee y güeyes que usan gafas como las mías, haciéndome avergonzar inevitablemente) y 1/5 de personas que sabemos quién fregados es el dude que se presentó.

Blah... Comenzaba la función y corroboré una vez más la mentada especulación: dudes con sombrerito (porque oh, verse como William Levy Región 4 no está peleado con ser cool), chavas que pretendían ser europeas sin bañar y otros tantos especímenes desfilando frente a su servidora. Sublime. Al fin tuvo a bien subir al escenario el francés intérprete de 'Bagatelle', yo estaba poseída al verlo tocar, tuve a bien elevarme brutalmente. Todo un placer, mano. Y de repente, que comienza la chingadera: dos coyoacanescas corrieron frente al escenario, seguidas por otro par de pendejos que, al cabo de unos cuantos minutos, se convirtió en una auténtica congregación de nalgópidos - y digo nalgópidos porque el güey de enfrente de mi sólo me dejaba ver aquella parte de su humanidad pese al buen lugar que teníamos, tomando fotos y siendo reprendido 979678678700'456321 veces a consecuencia de ello. La puritita bilis, mientras otros tantos sujetos se arremolinaban para actuar como si estuvieran en un concierto del Tri. Ante la lamentable escena, aderezada por sus gritos de "Ai lob yu, Llan", nomás me esperaba escuchar un desgarrador grito de petición "¡TRISTE CANCIOOOOOOÓN!".

Con todo, tuvimos a bien ser felices y movernos a un despoblado claro sin gente para escuchar a Yann dejar las tripas en el escenario, como se debe. Maravilloso.

Al término, yo me seguía imaginando colgada de un cable cual liana gritando "¡Los odio...!", a lo vengador aventando una cubeta con tripas de cerdo. O algo así... porque para eso son los palcos... ¿o no?

Bueh. Habiendo vaciado el buzón de quejas, debo informaros que todo marchó medianamente decente. Sin la gente que bailaba como si hubiera asistido a ver a Panda, me la pasé chulamente.

Y bleh, que ahora comienza la semanuca y nomás me queda decirle "pase asté". Pues ya, a comenzar con la joda :D


Ya, ya... postearé más seguido.
Por cierto, se acaba abril, no sean codos y échenle una leídita a la Rolling Stone.


Ah, y recuerden: Sufragio efectivo, no reelección.
La Morena de Fuego*

1 agravios / saludos / obscenidades:

Rubo dijo...

Yo no sé de qué hablas. Bueno, sí, por que lo googlié. Pero para no verme muy necesitado mejor lo dejo así.