domingo, 17 de mayo de 2009

He decidido...

... Escribirle un acta de defunción a mi cintura.



lunes, 4 de mayo de 2009

Lluviaaaaa...

... tus besos fríos como la lluviaaaaa...


Si quieren saber la relación entre la sabrosa cumbiancherez y las lluvias vikingas, píquenle acá.

Prometo volver con textos y sorpresas para chicos y grandes.

¡Ajúa!

La Morena Tai*

sábado, 2 de mayo de 2009

Reggae på svenska

Llegandito…

Con todo y que el recuerdo se va borrando cachito a cachito, segundo a segundo, no podía dejar de lado el registro del concierto de Kultiration en Pall

adium (sí, ya sé, suena a antro mamón), en el centro de Växjö (Suecia). Resulta pues que el regreso de Gotland – según Metal Mike, tierra de viejitos a.k.a. Rip off land – no fue todo paz y güevonada, sino que por algún azar del destino resultó que iban a sacar la fiesta por la noche en plena pachanga reggae. Caray, que si no valiera la pena, me abandonaba a tragar kebab del carrito de comida cercano a mi recinto. Estando baboseando en Facebook, resultó que el metalero Michael estaba sacando el concierto, y aunque no estábamos muy seguras de qué ondita con la banda, decidimos echarle una oídita a una que otra rola en YouTube. Y nos latió.

A eso de las ocho y cachito, y con eso de que hasta tarde estábamos asegún, pasamos por Tom (otro amigo teutón de esos de los buenos) a su lugar y nos encaminamos al bus. Ya llegaditos y encontrándonos con Mike en la entrada, estuvimos un rato leleando, con todo y que casi no había gente. Tras un rato de ver a unos cuantos rastosos güeros afuera, chicas con mallitas y otras tantas creaturas que no bien chicos ni chicas reconocibles (calzaban unos tenis tan pero tan “rebanándose de mugre”, que mis padres me hubieran aplaudido el par más zarrapastroso…), escuchamos lo que parecía ser el conato de inicio de la tocada. Nos metimos al saloncito, que es más bien como el Covadonga más o menos, y estaba el telonero. Bueh, de plano me sentí como a final de los noventas, pero con un vocal tipo Fred Durst de über petatiux con un acompañamiento también bastante creepy, entre ellos el bajo que se juraba sensualísimo abriéndose la camisa (iba de traje, muy alternativito) con semejante blancura pollesca que para qué les cuento. En fin, resumen de la primera banda: FAIL! Apestó. Pero más valía que Kultiration se rifara a la siguiente, ya con telonero tan pinchi… Aunque no puedo dejar de mencionar a un sujeto gordito que bailaba como poseído, con un sombrero como de a Cocodrilo Dundee que ay Jesús… sudadito y todo, bailoteando como con pasos de a robot, con  todo y el gusaneo del ghetto (¿será que yo ya no sé si esa es la moda entre la juventud?).

Tras el timo de la primera banda (bueh, ¿qué puede esperarse de una banda cuyo nombre “Brainchild” no es ya de por sí NOVENTERÍSIMO?), nos sentamos un ratito a disfrutar de un feliz heladito. De pronto la gente comenzó a llegar, bastante más gente, rastosos, chicos de escena, hasta un mano que les juro, con pantaloncito ajustado rojo, bigotito de a Pancho Villa, saquito… hasta chalequito y corbata de moño. Ay <3.

Decía yo… Tras unos simulacros de bailecito, resultó que al fin el man del acordeón se calzaba el instrumento, seguido del bajista, trompetista, y demás equipo. No pude creer lo que primero estalló en mi oreja: ya andaba yo bailoteando como la más coyoacanesca fuera de su país. Zúmbale, que jamás me imaginé poder encontrar banda de semejante calibre fuera del continente americano. Verdá de Dios.

Entre el bailongo, los piecitos seguían chip chip, la bandota en el mero feeling y un mano rarísimo como metalerón-yo-veía-Beavis&Butthead-ahahahaha-dude… frente a mí que bueh, como locote casi me da uno, azotando la mata y fastidiando al bello guitarrista. Con todo, estaba yo feliz cerquísima de la primera fila. Bailoteando como se debe, al puro ¡sabor!. Saliendito, a comprar el discazo, que les presumo para cerrar esta felicidad de reggae music.

Love!


Ay, juro que me largo al Kaya cuando regrese a mi bello Tenochtitlán.