viernes, 26 de diciembre de 2008

Quotation

Marieta

no seas coqueta,
porque los hombres son muy malos...

Prometen 
muchos regalos
y lo que dan son puros palos.

Canción cantada a ratos por Irene Bretón, mi bisabuela: 
una de las mejores mujeres que conocí jamás.

martes, 11 de noviembre de 2008

Machine gun

Soy una máquina de escribir.

Las teclas viven en mí, son extensiones de mi carne, son mis únicas cómplices.

No quiero parar.

Frenética, estúpida, absurda.



Y me pregunto si tú

eres razón suficiente

para detener esta insignificancia continuada

de letras, imágenes y alientos.

lunes, 10 de noviembre de 2008

Jíjole!

Intenté cambiar el fondo de esta porquería y resultó en un desmadre. Ya ni mi perfil quedó a la vista : ( 


Si alguno de los deschongados lectores tiene idea de cómo cambiar esta madre... ¡Ayúdeme!

Por su atención, gracias.

La Morena AnalfabetaTecnológica*

jueves, 2 de octubre de 2008

Sólo se olvida lo que no se recuerda (J. Sabina)

"Y la más efectiva subyugación y destrucción del hombre por el hombre
se desarrolla en la cumbre de la civilización, cuando los logros materiales
e intelectuales de la humanidad parecen permitir la creación de un mundo
verdaderamente libre.
Estos aspectos negativos de la cultura actual pueden señalar muy bien
la decadencia de las instituciones establecidas y la creación de nuevas
formas de civilización: la represión es quizá más vigorosamente más
mantenida cuando llega a ser más innecesaria."
Herbert Marcuse, Eros y Civilización (1965)


Plata sobre gelatina
por Valeria V.

Rumor de hormigas en la Plaza de las Tres Culturas.
El calendario marcaba la génesis de un inocente día par en octubre.

"De las lunas, la de octubre es la más bella",
azoro de tres bengalas fugaces que se esfumaron,
presagiando
el deceso de la sensatez.

Gris y carmesí, contra el sucio suelo patrio
que ahora era exclusivista,
una mano tendida sobre la mierda,
enormes (¡oficiales!) ventanas dentales silbando palabras entre aplausos solemnes,
colocando un candado sobre bocas y ojos,
garantizando un mutismo invisible.

Me duelen los pies.
No siento mis brazos.
El suelo es carbón caliente.
Mi madre va a preocuparse.
Mis hermanos.
¿Dónde está Pepe?
Pisé la mano de un cadáver frío.
Huelo a muerto.

Ignorancia con pistola y tolete,
terror justificado,
cortes en la piel.
No corran, compañeros. Es sólo una provocación.

La boca teñida de sangre, salino sabor en espasmos repentinos.
Soy reportero, señor.
Estudiante. Criminal. Instancias casadas.
No queremos Olimpiadas, queremos Revolución.

Las minifaldas en el ojo público.
Hermanémonos con el mundo entero, ingresemos al infame salón del desarrollo primermundista.
Raphael cantará en el Zócalo.
"Dos, tres, muchos topilejos."

No hay estudiantes, lo juro oficial.
Sólo estamos mi esposa y yo.
Mi hijo, hijito... Armando, ¿dónde estás?
Llamados en puertas de madera podrida, respuestas ausentes.
Pinches escuincles pendejos, vean lo que ocasionan.

Ni un solo papel en la plaza.
Mírala. Prístina. Cínica.
Hoy es 3 de octubre.

Y todo terminó
con las lágrimas de Fanny Cano tras una consoladora pantalla.
Leche caliente, cuerpos hediondos en locaciones desconocidas,
y una "locura de juventud" había sido sepultada.

Impunidad: denominación de origen.

martes, 8 de enero de 2008

Sobre el amor: Fase terminal


Escuchando: In my life - The Beatles


- Oye... ¿Así se siente el amor?

- Pues... no estoy seguro. Creo que se siente... pero a veces quisiera poder tocarlo. O verlo, o tirarlo a la basura. La verdad no sé bien.

- Hay veces en que pienso que llegó como una especie de enfermedad y no se irá nunca. Decidido. Es un mal crónico. ¿Quién sabe...? Quizá hasta me reduzca 10 años de vida. No podía ser tan malo. Diez años son diez toneladas de mierda.

- Ey, no seas tan dura contigo misma. Dime una cosa... ¿te duele aquí? (presiona el pecho, del lado izquierdo)

-... creo que sí. Me duele cuando me río.

- Y... ¿aquí? (presiona sus sienes)

- A veces. Me duele cuando me voy a dormir y de repente aparece su imagen en mi cabeza. Es una especie de punzada, casi siempre acompañada de su presencia inexplicable yaciendo a mi lado cuando me voy a acostar.

- Vaya... creo que sí es algo grave. Dolor, alucinaciones. Quizá sea demasiado tarde. Creo que debo decírtelo. Es mi responsabilidad...

- ¡Habla, carajo! ¿¡ QUÉ PUTAS ME PASA !?

- Pues... estás enamorada. Así es. Ya se alojó en tí, y seguirá creciendo. Lamento decírtelo así, pero tienes que saberlo. Ya llegó al corazón, y ahora se extiende en el recuerdo, en la cama, en todo lo que haces. ¿O me equivoco...? No hay mucho que hacer ahora. Esto es terminal.

- ¿¡ Fase terminal !? ¿¡ Y hasta ahora me entero !? ¡¡¡ Esto es una pendejada !!! ¿¡ Qué sigue !?(grita, exaltada al borde del llanto)

- Pues, creo que un colapso nervioso. Cálmate. Anda, fúmate un cigarrillo.

- (Prende el cigarrillo) Pero... ¿cómo pasó? ¿Cómo es que esto avanzó tan rápido? ¿Fueron los pensamientos continuos? ¿Fueron las canciones? ¿Qué...?

- Pues... a veces creo que fue todo eso. No me preguntes... Uno no se da cuenta de esas cosas. Supongo que tienes que aceptarlo. Así quizá sea más fácil. No intentes darle solución ahora.

- Pero... es que me pica el pecho, no puedo dormir, mis piernas tiemblan, y parece que he perdido la razón. Ahora mi razón le pertenece. ¿Te das cuenta? ¡¡ Soy un puto guiñapo !!

- Entiendo cómo te sientes. Yo...

- Ay, por favor. Dudo que lo entiendas siquiera un poco. No puedo más. Estoy al borde de la locura. Pareces demasiado tranquilo para haberte enfermado así alguna vez.

-Creéme, te entiendo más de lo que piensas. Yo... en alguna ocasión me enamoré.

- ¿Y qué pasó?

- Ella nunca lo supo. Supongo que resultó más fácil.

- ¿Por qué no se lo dijiste...? Bueno, eso no importa. Te curaste. Eso quiere decir que todavía puede pasar lo mismo conmigo. La amabas y ahora estás bien. Dime que...

- Ey... no te equivoques. Voy a decirte un secreto: nunca me curé.

- ¿¡ Qué dices !? ¿¡ Esto durará para siempre !?

- Pues... si no es en esta ocasión, la enfermedad persistirá de manera continuada. Quizá olvides esto dentro de algunos meses, semanas, qué se yo. Pero no gano nada con mentirte, corazón. Acostúmbrate. El amor es una especie de cáncer. Cuando menos te das cuenta ya está ahí, como una destrucción pasiva y discreta. Y no, jamás se va. Resígnate, así son las cosas.

- Me lleva el carajo. Creo que no hay salida alguna. Así voy a quedarme. Tienes razón.

- ¡Vaya! Comienzas a entenderlo. Déjalo ya. Este es un mal crónico. La oena no se va sin dar batalla. El amor tampoco. Se queda, quieras o no. Duele, escoce en los ojos, arde, punza, sangra...
Mientras tanto, fuma... esperemos a que esto se consuma. Mientras existan cigarrillos, sandeces amorosas, canciones que lo condonen y comezón en el alma.