martes, 7 de abril de 2015

Megapost: Aprendiendo a bailar con sabor (y docenas de Chico Chés)

Bueno, que la primavera al fin nos deja con un sol de MÁTENME POR FAVOR VOY A CHOCAR CONTRA EL CAMELLÓN DE REFORMA, y con ello, la gente se pone un poquito más decente. Por eso, y (como siempre), su gustado blog marca tendencia y siempre se reporta para el triunfo.

Presentamos (amos amos amos)…

… el baile del verano. No, no sean cochinos.

Se trata de una maravilla del lejano oriente que tuve a bien ver hace varios años. Sin embargo, algo me hizo desempolvar el cotorrón link y ¡toma! He decidido regalarles las instrucciones para que sean la envidia de cualquier tugurio.

Acá, un éxito de DJ Ozma, un nipón cuyo cabello de ramen, bonitos pantalones blancos a la Palazuelos  y audacia para usar gafas oscuras en lo que presumiblemente es un antro/set de Atínale al Precio ha conquistado mi corazón.

Sí, queridos lectores. El baile del verano.




A lo que nos truje. Primero, asegúrese de viajar a 1998 y traerse unos gráficos acá bien futuristas. Porque digo, NO MAMEN, SE ACERCA EL NUEVO MILENIO.



Antes de tomar el siguiente paso, la cosa es conseguirse docenas de individuos onda Chico Ché, contemplando, por supuesto, que cuenten con unos cuatro cambios de atuendo y varios bigotes falsos de repuesto. No vaya a ser. Después de convencer a los individuos a bailar al calor del verano (tip: Consígase unas botellas de Anís del Mico para sobornar), estamos listos para comenzar la gozadera.

Primer paso: Vestido como un bonito híbrido entre un Minion y Chico Ché (aiñ), tendrá usted que hacer como que se jala la camiseta hacia abajo, como cuando se sentó en algo sospechoso o bien, trae una camiseta demasiado corta para unos leggings muy transparentes (estos jóvenes y sus tangas, caray). Tendrá que repetirlo en varias ocasiones. Pero que le salga bonito - póngale ganas.



No olvide felicitarse con mucha enjundia después del paso 1.



Acto seguido, tendrá que cambiar de atuendo: Es obligado vestir completamente de blanco (cual miembro de Magneto) y ponerse una casaca como las que usan los güeyes que controlan el tráfico. ¿Listo? Ahora, apunte hacia la izquierda, como si estuviera señalando con emoción una oferta que encontró en Aurrerá (o no sé, lo que le emocione a usted *corre a esconder el ticket de Aurrerá*). No olvide hacerlo con verdadera emoción y una enorme sonrisa en la cara:



Ahora, del otro lado. ¡Allá están de descuento los frijoles mayo marca Morelos!


Repita la felicitación enjundiosa.


Le advierto que en este momento se pone más difícil el pedo, así que tome notas y cuidado con los pasos en falso. No querrá verse ridículo/a. El atuendo para esta serie de complicados y sofisticados movimientos dancísticos son pantalones de mezclilla hasta las axilas, cinturón de señor corporativo y camiseta de ropa interior marca Fruit of The Loom (*ejem, ejem, páguenme una comisión*), vamos, look Ernesto Laguardia en Quinceañera.

Alzando los brazos y extendiéndose hasta que le duela la ciática, muévase hacia un lado, como lo haría cuando algún promotor de tiempo compartido se le acerca o bien, alguien insiste en enseñarle a bailar pasito duranguense.


Ahora regrese corriendito, como si el promotor en cuestión tuviera muestras de comida gratis (para que se note con verdadera emoción, caray).


¡Agite las palmas hacia arriba! Imagínese que un cholo se le acaba de acercar en un callejón oscuro. Tip: Evite gritar: "¡Llévate todo, pero no me hagas nada, valedor!".


Posteriormente, haga el pasito oscilando el cuerpo hacia adelante y hacia atrás onda "¡A que me caigo, a que no! ¿Qué dijo, ésta ya se cayó? ¡Pos no!"


¡Felicitación enjundiosa colectiva!


Pasando la parte complicada (¡felicidades!), nos acercamos hacia la recta final de este maravilloso y sofisticado baile del verano. Además, ya le ahorramos horas de Zumba y cosas desas. Y la popularidad eterna. En todos los antros. De cortinita. Créame. Shhh, shhh. No tenga miedo.

Para el final, necesitará agregar un elegante suéter azul de cuello ¿polo?. Como esos que uno comienza a vestir cuando han muerto todas sus ilusiones. Así como este:


Ahora, sacuda los brazos sin control, haciendo círculos como si quisiera ahuyentar al cholo mencionado más arriba. Onda Daniel San.


 ¡Pero con ganas!


¡Pero con ganas, que no estamos jugando!
MALDITA SEA, PÓNGALE MÁS GANAS.


Acompáñese con…
¡¡¡UN CHINGO DE CHICO CHÉS CON APASIONANTES MOVIMIENTOS!!!



Dios. Eso fue extenuante.
Ahora sólo lo reto a dejar de considerar la Lambada como el mejor baile del verano. Recomendable para fiestas familiares, bautizos y pedidas de mano. 




Éjele.


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